7 ideas de juegos sensoriales con niños

7 ideas de juegos sensoriales con niños

Los juegos sensoriales, o el aprendizaje mediante la diversión, es uno de los métodos de enseñanza más eficaces para los niños. Su función es proporcionar distintos estímulos que desarrollen los sentidos del niño y amplíen en general sus experiencias sensoriales y cognitivas.

Los padres suelen pensar que los juegos sensoriales consisten en controlar lo que hace el niño de forma tediosa. O al contrario, dejar que el peque haga lo que le venga en gana y la líe parda. Por suerte, para organizar juegos sensoriales no hacen falta juguetes caros ni complicados, ni una preparación especial. Solo hay que aprovechar los objetos de uso cotidiano y alimentos que todo el mundo tiene en casa.

En nuestro artículo te contamos cómo pasarlo en grande con los juegos sensoriales, sin el estrés de tener que limpiar todo el piso después de cinco minutos de diversión :). Haznos caso, después de aplicar las ideas de este artículo, nunca os volveréis a aburrir, ¡ni siquiera en frías tardes de invierno!

¿Qué son los juegos sensoriales?

Los juegos sensoriales para niños suenan a algo serio. Sin embargo, este término define a actividades de lo más fáciles, como abrir botellas, cerrar el grifo o saltar hacia los lados como reacción a un objeto que se cae. Estas actividades son integración sensorial, precisamente algo que se enseña al niño durante juegos de todo tipo.

Es una etapa de desarrollo imprescindible para el peque, ya que gracias a ella será capaz de funcionar adecuadamente en la vida. Con la edad, se pueden desarrollar y complicar un poco más los juegos. Al principio, recomendamos empezar por las actividades más simples. Si tienes un niño ya crecido, estamos seguros de que ya has organizado algún juego de estos en la vida. A menudo, jugamos con los niños de forma natural e intuitiva sin saber lo mucho que influye el juego en su desarrollo.

A continuación te presentamos unas cuantas propuestas que pueden entreteneros durante muchas tardes, y al mismo tiempo ofrecer beneficios para el desarrollo del niño. ¡Pero sobre todo, os lo vais a pasar en grande!

Las manos del niño conocen una textura nueva: caramelos de colores y virutas de chocolate, al lado hay un laberinto de cartón hecho en casa

Juegos plásticos

No todos los niños lo pasan bien coloreando o pintando. Sin embargo, antes de descartar de mano todos los juegos plásticos, recomendamos comprobar si a vuestro peque les gustan. Quizás lo que no le gusten sean las ceras. Igual prefiere témperas o rotuladores.

Normalmente, los niños tardan poco en encontrarse a gusto con los trabajos plásticos. Muestran una preferencia especial por pintar con los dedos o dibujar con rotuladores en texturas diferentes a un folio. Por lo tanto, usa un cartón, revistas viejas o figuras de masa salada (si va a pintar con témperas).

Lo fundamental es que el niño tenga variedad. Probad juntos varios métodos de pintura. Utilizad vuestros dedos, pero también pinceles, espaguetis secos o algodones. Las témperas, las ceras y las pinturas al pastel suponen un estímulo perfecto para conocer el mundo y descubrir distintas texturas. Además, sirven para aprender las diferencias entre la pintura mojada y la cera dura. Por otro lado, pintar juntos os permitirá estrechar vuestro vínculo.

Un niño está sentado en la trona LIVY de Kinderkraft, pinta con los dedos en un lienzo, está concentrado y relajado

Sabemos que los padres tenéis pavor del desorden. Por eso, cuando pintéis, recortéis y organicéis juegos que requieran varios elementos (p. ej. arroz o espaguetis), recomendamos sentar al niño en una trona con una bandeja que tenga los bordes altos. Así, no se os caerá al suelo ni un espagueti. La trona LIVY, un modelo totalmente estiloso, es ideal para cualquier tipo de juego creativo. Además, después de los momentos de diversión, no te costará nada limpiarla a fondo.

Papel tisú, pegamento, recortes

Este es otro juego que a los niños les encanta y de paso desarrolla sus habilidades manuales. Si tu niño tiene varios años, podéis recortar distintas formas juntos con tijeras sin ningún problema. No obstante, los recortes y el papel tisú también proporcionan cantidad de diversión para los niños más peques. Solo hay que enseñarles que el papel se puede desgarrar. Enseña al niño a hacer bolitas de papel tisú, dale pegamento y mira cómo aprende a pegar sus obras de arte en el cartón.

No te preocupes de que el peque se ensucie, y es que se trata de eso. El niño tiene que conocer las texturas con su cuerpo. También tiene que aprender que tirar del papel hace que se "rompa". Durante estos juegos, el pequeño aprenderá a arrugar el papel, hacer bolitas o trocearlo. Los juegos con papel estimulan de maravilla su sentido del tacto. En general, la sensoplástica permite crear obras creativas, pero también estrecha la relación entre padres e hijos, siempre y cuando los primeros aprendan a aceptar el desorden que se forma con estos juegos :).

Cajas de variedades

Puede que sea uno de los juegos más interesantes para los niños. ¿Te acuerdas cuando eras un renacuajo y te encantaba rebuscar por las cajas de cartón de las mudanzas? ¿O cuando la liabas en el armario de tus padres? Los niños son pequeños descubridores por naturaleza. No hay que quitarles esa curiosidad por el mundo, sino lo contrario, ¡fomentémosla!

Una caja de variedades se puede crear en un instante. Solo te hace falta una caja, lógicamente, y distintos objetos que tu crío vaya recogiendo por la calle. Pueden ser piedrecillas, piñas e incluso un puñado de arena que se haya llevado del parque. También puedes echar macarrones, arroz, guisantes o conchas. En realidad, puedes meter en la caja todo lo que tengas a mano, ya sea en casa o de paseo.

El peque puede tener distintas tareas. Puede sacar objetos de la caja así sin más, pero si es lo suficientemente grande, puedes pedirle que adivine lo que está tocando.

la mano del niño toca granitos en los que hay juguetes infantiles de colores. El peque conoce objetos de nuevas texturas mediante el tacto

Arena cinética

Con la arena cinética lo pasa en grande toda la familia. A los niños les atrae gracias a su multitud de colores y su textura agradable al tacto, y a los padres con los complementos que ayudan a limpiar. Los niños, sobre todo los más pequeños, quedarán encantados con la arena cinética y así les darán un momento de respiro a los padres.

¿Por dónde empezar a jugar con la arena cinética? Primero compra un sitio en el que el niño pueda jugar sin obstáculos. Nosotros proponemos cualquier piscina inflable de lo más simple. Después, adquiere la arena multicolor y moldes. En efecto, con esta arena se pueden crear pastelitos preciosos de distintas formas. Esta es una de las muchas razones por las que a los niños les encanta :).

Juego con macarrones

En este tipo de juegos, recomendamos encarecidamente conseguir de antemano un espacio adecuado para el niño, principalmente porque como ya se sabe, no hay nada agradable en pisar y machacar macarrones secos por el suelo. Así que aconsejamos jugar con el niño a la mesa, o en el caso de los más renacuajos, en una trona con bandeja.

Un niño pequeño de pelo negro construye una estructura de madera, está muy concentrado, está sentado en la silla LIVY Kinderkraft

Una de las muchas funciones de los padres consiste en apoyar a sus hijos en cada etapa de su vida. A todos nos gustaría estar cerca del peque mientras descubre sus pasiones. La trona LIVY os pondrá la tarea mucho más fácil. Desde que el niño nazca, podréis tenerlo a vuestro lado, ya que la trona LIVY también cumple una función de hamaca alta. El niño estará a la altura de la mesa, por lo que no tendréis que sentaros al suelo para jugar. Y cuando crezca, solo hay que retirar la hamaca y transformar a LIVY en una trona con altura fácilmente regulable.

Ya tienes el sitio preparado. ¿Y ahora qué? Puedes comprar macarrones de colores, pero también puedes usar un colorante alimentario. Los niños prefieren jugar con comida de colores que con los macarrones clásicos. Para hacer las cosas más interesantes, dale al niño una cuerda, o un hilo si quieres ponerlo más complicado. ¡Y manos a la obra!

Bolsas de cuerda de colores

Gracias a las bolsitas de colores, tu hijo se sentirá como en un mundo mágico de cuento. Gracias a ellas, aprenderá cómo se forman los colores. Solo tienes que echar un poco de pintura de colores básicos (amarillo, azul, rojo) dentro de las bolsas con cierre de cuerda. Echa una pizca de dos colores en cada bolsa y dáselas al niño. Que las apriete y mezcle los colores. ¡Así obtendrá nuevas tonalidades!

Este juego enseña las relaciones causa-efecto, y de paso apoya el desarrollo del agarre y la coordinación mano-ojo.

Yincana

La yincana es sinónimo de diversión para toda la familia. Además, es una fuente de muchas sensaciones nuevas para el peque. Al fin y al cabo, ¿cuántas veces le dejáis corretear descalzo por el parque? Este juego se recomienda especialmente a los niños que viven en apartamentos y nunca han tocado la tierra con los pies descalzos.

Prepara un recorrido especial por el suelo y vete dejando elementos de distintas texturas. Pero ten cuidado de que sean delicados y suaves para que el niño no se haga daño en los pies. Apuesta por trozos de tela (p. ej. lana, piel, seda) o papel (papel tisú, cartón). También puedes rellenar bolsas con arroz o guisantes. Si tienes arena cinética, puedes utilizarla sin problemas.

Pasear por un recorrido así también puede ser agradable y saludable para vosotros. Porque, ¿cuántas veces camináis descalzos por la tierra? :)

Juegos sensoriales en casa

Organizar juegos sensoriales con el niño influye positivamente en su desarrollo. Pero lo más importante es que os permiten establecer un vínculo. A los peques les encantan todos los juegos que se basan en el tacto y la interacción con los padres. Gracias a ello, no solo podéis desarrollar en común las habilidades de vuestro crío, sino también pasar tiempo juntos.

Los juegos sensoriales proporcionan cantidad de alegría y diversión, ¡sobre todo en las largas tardes lluviosas!

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