Primer paseo con tu recién nacido: ¿cómo prepararse?

Primer paseo con tu recién nacido: ¿cómo prepararse?

El primer paseo con el recién nacido siempre despierta muchas emociones, y no solo para los padres primerizos. El bebé parece tan pequeño, frágil e indefenso que parece un crimen exponerlo al calor o el frío extremos. Entonces, ¿cómo vestir al recién nacido para que no se ase de paseo? ¿Es mejor renunciar a salir de paseo cuando fuera hace un frío que pela? En este artículo te explicamos cuándo es mejor salir de paseo con un recién nacido y cuánto tiempo debes esperar después del parto. Esta importante dosis de conocimientos os tranquilizará a los papás y servirá para que el bebé disfrute al máximo de las salidas.

¿Cuándo salir con el recién nacido a dar el primer paseo?

Como ya os podéis imaginar, depende mucho del tiempo que haga, pero también de la condición de la madre y el niño después del parto. Si el bebé ha sido prematuro, mejor preguntadle a la matrona antes de salir a pasear. Es posible que si hace buen tiempo ya podáis salir enseguida, en la primera semana de vida del niño, pero también es posible que tengáis que esperar unas dos semanas. Si la madre no tiene ganas de salir, que no fuerce la máquina en este periodo. No hace falta que salga ella, puede hacerlo el padre u otro miembro dela familia.

Lo importante es que el niño esté vestido de forma adecuada al tiempo. Recomendamos ponerle una capa de ropa de más, a no ser que haya una ola de calor o, al contrario, haga tanto frío que tengas que taparlo todavía más.

Los primeros paseos no deben durar más de 10-15 minutos.

Un hombre empujando un carrito, con su hija pequeña a su lado. Esta agarra el carrito, los dos están contentos, es verano

Paseos en verano

Cuando en verano las temperaturas suban en exceso, sal a pasear por la mañana, antes de las 10. También puedes salir por la tarde-noche, después de las 20. Lo que está claro es que debes evitar los paseos entre las 11 y las 18, que es cuando más te achicharras y el sol puede causar quemaduras o golpes de calor, tanto al bebé como a la madre.

Protege al peque del sol en todo momento. Ponle la capota al carrito y, antes de pasear, aplícale al niño una crema delicada con filtro. Nunca cubras la capota del carrito con pañales de tela ni mantas, ¡ya que entonces la temperatura en su interior aumentará enseguida! En vez de eso, considera enganchar una sombrilla al cuadro del carrito. Así el niño recibe sombra adicional y garantizarás el flujo de aire adecuado dentro del capazo.

Si ha tocado un verano caluroso durante los primeros meses del niño, recomendamos comprar un carrito con paneles de ventilación. Los paneles adicionales en la estructura del capazo y la capota te permitirán conservar la temperatura adecuada en el carrito, sin tener que comprar sombrillas. Solo tienes que usar la extensión de la capota y sacar la tela que cubre la red a los lados de la capota o el capazo.

Tampoco te olvides de ponerle una gorra ligera. Si el crío tiene hambre, tendrás que sacarlo del carrito y darle de comer. Entonces te vendrá bien una gorra fina que proteja la delicada cabeza del niño.

Es invierno, la madre se agacha junto a la silla de paseo y se inclina para ver al niño. Hay mucha nieve, todos llevan chaquetas

Paseos en invierno

En invierno tienes que prestar especial atención a la temperatura. No salgas si el termómetro muestra temperaturas bajo cero y hace viento. Aunque luzca el sol, no es recomendable salir de casa con un bebé a esas temperaturas. En invierno, puede parecer que hace buen tiempo por la luz, pero al final podéis pillar un resfriado el niño y tú.

Cuando haga algo más de calor, salir a pasear sin problemas. Recuerda que el niño metido en el capazo no se mueve como tú, así que ponle una capa más de ropa de la que te pondrías tú. Pone un bodi de manga larga, pantalones, calcetines (si puede ser dos pares), un jersey, un mono y una chaqueta (si el mono no es de una pieza). Además, tápalo con una mantita y no te olvides de un gorro cálido que cubra las orejas del peque.

¿Qué hacer si viene una ola de frío? ¿Quedarse en casa? En vez de salir, apuesta por los paseos de balcón. Es decir, viste al niño, mételo en el carrito y déjalo junto a la ventana abierta o sácalo al balcón unos 10-15 minutos. De esta forma, el niño estará protegido del frío extremo, pero adquirirá inmunidad y tendrá contacto con el aire frío desde muy pequeño.

Paseos en primavera y otoño

El mayor problema aquí no son las temperaturas, sino las condiciones atmosféricas. Las lluvias copiosas y el viento huracanado pueden intimidar, así que si hace mucho viento o caen chuzos de punta, mejor no salgáis a pasear. No obstante, intenta salir cuando haya llovizna. Si el carrito no es impermeable, colócale un plástico antilluvia por encima. Se pueden comprar por separado, pero a veces vienen adjuntos a los carritos.

Una buena idea es comprar un carrito que tenga la capota impermeable. De este modo, no tendrás que colocar el plástico siempre que llueva. En este caso, viste al bebé según el tiempo que haga. Valora tú misma si merece la pena ponerle una capa adicional o no. En estas épocas del año, el tiempo es bastante variable. Puede tocar una primavera fría y que en otoño no baje de 15 grados. Por lo tanto, antes de cada paseo abre la ventana o sal al balcón para comprobar qué tiempo hace. No te fíes del todo de las aplicaciones. Quizás la sensación térmica sea distinta debido al viento o al sol.

La madre y el padre se ríen. Es primavera, el padre tiene al niño en las rodillas y al lado se encuentra la silla de paseo ALLROAD de Kinderkrafts

Pasear con un recién nacido

Los paseos con bebés generan bastantes preocupaciones, no solo por el tiempo sino también respecto al comportamiento del niño. ¿Y si el pequeño se pone a llorar? ¿Y si no eres capaz de calmarlo? Los padres primerizos suelen hacerse estas preguntas. Pero tranquilos, los bebés duermen muchísimo al principio, así que el riesgo de que se despierten y la líen parda mientras vais paseando es casi insignificante.

Sin embargo, por vuestra tranquilidad, os recomendamos pasear alrededor de casa o por la urbanización. Si pasa cualquier cosa, siempre puedes volver rápido a casa. Al principio, sal a pasear unos 10-15 minutos, y cuando ya te sientas más segura, podrás salir cada vez más lejos y más tiempo. Recuerda que, al pasear, si tú estás tranquila el niño también lo estará :).

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